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jueves, 2 de febrero de 2017

SOY LO QUE SOY::: Y VOS? QUÉ SOS?

¿Qué sos cuando te levantas sin ganas para hacer algo que agendaste en el calendario de tu celular, una semana atrás? Sí, una semana atrás, cuando ni siquiera pensaste en qué estabas haciendo en el momento que anotaste el recordatorio....
¿Qué sos cuando pensas en alguien sin animarte a decirle cuánto lo extrañas? Te quedas con los ojos entrecerrados, mirando afuera para no caerte pero deseando otra realidad.
¿Qué sos cuando sonreís sin sentirlo? 'Todo está bien', le decís al espejo del baño, aunque en el fondo te conoce mas que nadie y no puede evitar devolverte una mirada irónica.
¿Qué sos cuando no te estás gustando? "No soy suficiente. Quiero más". Tu alma llora, tus ojos se lamentan, y vos no podes dejar de compararte en Instagram, porque todavía no aprendiste que la realidad no existe, y que los cuerpos cambian. La gente está, hasta que de pronto no está mas, y es ahí, justo ahí, cuando el mundo sigue girando, a pesar de que estés gritando.
¿Qué sentís cuando una llamada es más estimulante que una taza de cafe de a dos? Cuando pensas en maneras de comunicarle al otro que necesitas una caricia pero no encontras icono de Whatsapp  que lo explique.
¿Qué sos cuando dudas? Y desconfiás, de que con querer no alcanza. Porque te enseñaron que para ser, primero tenes que ser aceptado, y certificado. 'Tenés un diez', te dijeron una vez. Pero en el momento que sentiste pasión por algo, te mandaron al fondo.
¿Qué sentís cuando mendigas amor de otros? Se te quiebra la voz las primeras veces que te rechazan, pero automáticamente se te hace costumbre, como si para sólo eso sirvieras, como si sólo eso fuese tu destino, y tu propio llanto sirviera de consuelo.




domingo, 23 de octubre de 2016

Lleno de amor


Todo cambia cuando las cosas se hacen con amor. Desde el gusto de un plato de comida, hasta la forma de permanecer en tu silla.
Con los ojos vendados, y una sonrisa pícara, entro en el cubo que promete magia: no hay magos, de eso estoy casi segura, mucho menos amor eterno.
Es difícil, no tropezar con la alfombra que se opone a mi entrada, mi primer obstáculo, pienso. No importa: una mano recorre mi espalda y me da la confianza para continuar el trayecto. No hay cumbia de fondo, eso es buena señal. El olor a la cocina de la abuela se hace perceptible: ¿estará Marta acá?, pienso en silencio.
Los ojos siguen vendados, hace horas o hace segundos, no tengo la certeza del tiempo, pero sí de que algo bueno me pasa cuando me guían con cariño. La mano sigue detrás y puedo sentir que tiene la misma temperatura que mi cuerpo, como si de alguna manera se hubiera fusionado en mí espalda, en mi nuca, como si siempre hubiera estado allí, indicándome hacia donde ir, donde tropezar y en qué momento esquivar obstáculos que fui incapaz de percibir.
Definitivamente estamos solos. Puedo respirar, pero no me animo a sacarme la venda, es mejor estar ciega, no quiero ver. Odio las expectativas, pienso. ¿Y si no me quiere?, concluyo.
Un líquido suave y fresco recorre mi garganta, y luego todo mi cuerpo. Gracias, digo.
De a poco algo hace que todo se vuelva aun mas agradable. Es jazz, sí! Es un saxo, con muchos sonidos, con muchas notas, con músicos que las interpretan porque llevan un ángel dentro. Una mezcla de euforia, relajación y ganas de abrazar me invade el alma: quiero sacarme la venda.
Las mejores cosas son las que se hacen con placer. Solía pensar que, en realidad no es la forma de tocarte, no es lo superficial y físico lo que causa el placer, sino lo que uno transmite al ser dueño de tales sensaciones. Como una especie de señal invisible e irreconocible, podemos tocar lo mas intimo del otro, sin siquiera acariciarlo.
Así lo sentí: un beso infinito que me recorrió la mente y mi esencia, pero sin cambiarla, sin alterarla, respetándola y amándola. Porque aunque no la conocía, aunque no me conocía, había aprendido a respetar. Respetar lo desconocido no es para cualquiera, no todos pueden aceptar que hay cosas distintas, mágicas y hasta a veces fuera de la comprensión de uno. Tomarlas, y ya. Admirarlas, y ya.


martes, 13 de septiembre de 2016

Cocina

Necesito una dosis de mí misma.
Urgente.
Necesito una pizca de emoción.
Mezclada con ese no se qué.
Que hace que te tiemblen las patitas.
Y se te vaya el hambre.
Hasta que vuelve.
Siempre vuelve.

Necesito una dosis de mí misma.
Para sentirme mejor.
Aunque sea,
por 45 minutos.
A 180 grados y sin interrupción.

Necesito una dosis de mí misma.
En un mar, 
donde el viento me susurre, 
que todo está bien.
Todo está bien dondequiera que estés.
Todo se resuelve.
Y si no, no.

Necesito una dosis de mi misma.
Que me calme la ansiedad
De no saber quién soy.
Que me calme la incertidumbre 
De a dónde voy.
Y el miedo.
Ahi está. Gritándome.
Por que el miedo grita, no susurra.
El miedo siempre está.
Esperando.

Que lo dejes entrar.

miércoles, 13 de julio de 2016

Una vez por semana

Una vez por semana.
Una vez por semana es la que me acuerdo de vos,
después de años sin saber de nosotros.
Sin embargo es como si fuese ayer que estabas adentro mío.

24 horas.
Son las que me hicieron falta para darme cuenta
de que no me necesitabas mas.
Sin embargo yo te sigo necesitando.
Cada vez menos
Cada vez menos tiempo y menos ganas
Tengo de estar con vos.

Qué difícil es llenar vacíos.
Qué difícil es quererse.

Fumo cigarrillos con placer,
no como en aquellos tiempos,
que lo hacía por tristeza,
por hacer lo único que te causaba algo.
Aunque sea algo.

A veces abrazo con miedo,
pero la mayoría de las veces abrazo por amor,
consciente de mi disfrute
y mis ganas de brindar cariño. 

No como antes,
que lo hacia con temor a que me rechaces y no me quieras ver. 
No como antes,
que me destruía por dentro.
Hablo de mi familia,
y de vez en cuando de mí misma.
No como antes, cuando contar sobre lo que estaba pasando era motivo de vergüenza.

domingo, 29 de mayo de 2016

Aceptemos.


Aceptemos. Aceptemos que la vida es una mierda con momentos felices. Que no importa si es domingo, lunes o viernes estamos siempre buscando la forma de escaparnos de lo que odiamos, y a eso le llamamos amor. Amor al arte, amor al gato, amor al amor, amor al que no tiene amor, amor al sexo, amor a una cena con amigas. Nuestra mente piensa mil veces las mismas cosas por cada segundo del día. No, no pienses más. No pienses más porque no vas a encontrar la solución nunca. Nunca en tu vida, ni en la próxima. Estás atrapado.

domingo, 14 de febrero de 2016

La vida te mató

La vida te mató.
La vida te fue quitando esa alegría de vivir. Te fue quitando vida. Vida por vida.

La vida te fue diciendo todo lo que no podes ser, y terminaste siendo nada. Terminaste vaciándote de a poco hasta quedar en nadie.
Una persona hecha y derecha, moldeada por la vida. Hecha para sobrevivir sin vivir.

Por culpa de un mal azar, de una mala suerte, de la falta de cariño. Te fuiste quitando vida de a poco.
Hiciste vida antes de lo esperado; lastimaste y quisiste con el corazón. Pero eso no es para esta vida, eso te hará convertirte en una sobreviviente.
Porque acá solo viven los que siguen sintiendo, y vos ya no sentís.
No sentís porque te lastimaron y te hicieron creer que llorar era malo, que sufrir por amor es algo que se hace en el baño, o debajo de las sabanas, aislada, con lentes… o lo que es peor, te dijeron que no se debe llorar.
Vos te lo creíste, te lo creíste porque sentías y porque creías en el amor puro y sincero de los demás, y fue ahí justo ahí, cuando te olvidaste del amor mas importante.

El amor que te sorprende de repente dejándote sin aliento, que te abraza y besa sin pretensiones mas que el simple hecho de amar, sin importar la compañía y sin importar el lugar donde estés, ese amor que se hace en todos lados, sobre y debajo de este mundo, que te agarra en la ducha, en tus sueños y cuando estas cantando la canción mas linda del mundo: el amor propio.






viernes, 2 de octubre de 2015

SER

Quiero conocer todo, lo oscuro y lo claro. Quiero descubrir lo oculto, lo que no parecía existir o todos parecíamos ignorar. Quiero aprender a ser yo y a entender el pensar de  aquellos, hacerme una sola, mezcla de pensamientos y acciones pasadas. Quiero oler su esencia, para adoptarla por un tiempo y sentirme en su ser. Dejar ese libro que no me gusta sin dejar de leerlo hasta el final. Quiero que me digan que no para poder apreciar el si. Quiero que me amen, y que me enseñen a amar. Quiero bailar, tocar el cielo y hasta quizás el sol. Quiero ser, quiero ser Luli.
Little F.